5.11.08

mitología tigretiana ( casi real en realidad )

habia una vez una javiera descansando en una hamaca a la orilla del rio, mirando como dos personas maniobraban un bote inflable y esperando que se caigan al agua para aumentar su couta de risa de esa apacible tarde. pero derrepente aparacio una agustina dispuesta a subirse a esa hamaca sea como sea, la javiera le dijo que no se la prestaba y a la agustina no le importó y se subió igual, encima de la javiera, la javiera al no tener mas remedio se acomodó y con la agustina comenzaron a reirse de antemano de esta gente( por cierto muy pituca) ( esta agustina y esta javiera juntas se rien mucho de todo) cuando derrepente, un sonido advirtió que algo raro sucedía, la agustina saltó velozmente, y nada, era que un ernesto que estaba en la hamaca de al lado, atada con la misma soga, se habia movido.la javiera dijo que siempre pasaba lo mismo que estaba todo bien, así que la agustina volvió a encaramarse arriba de la javiera y comenzaron a reirse y a hamacarse un poco, agarradas de un pastito, cuando en un minuto, la javiera vio pasto, barro, raices de arboles, media cabeza en el agua y con una agustina encima, que pasó?.... se cortó el hilo de la hamaca, y en un segundo estaban totalmente empapadas y embarradas, la javiera sirvió de colchón para la agustina, así que recibió un gran saldo de moretones y rasguños, por suerte, no habia ningun vidrio en nuestro paraíso. las risas fueron cada vez mas fuertes, la gente pituca nos miraba, pero ni siquiera se reía, por suerte habian pedros ignacios isabeles hectores soles anitas, que si se rieron hasta el anochecer. tambien por suerte habia un dulce ernesto, que salió volando de su hamaca pero para el otro lado, y pudo ayudar a la javiera y a la agustina a subir por entre las ramas, mientras ellas no paraban de reirse. rieron tanto , que esa noche el rio subió de una forma inexplicable, y debe haber sido por las lágrimas de tanta risa.
( las fotos estaran mas tarde..)

2 comentarios:

vero dijo...

Que buen relato. Me sentí parte de la mitología tigretiana y de esa húmeda tarde que hizo subir el río y los reunió a todos e torno a carcajadas que creo haber escuchado desde acá.Fue como un aleteo de mariposa pero al uso Javi Agus, mis amores.
Besitos, Vero

Margit Rudloff dijo...

¡Qué hermoso el paseo! Me los imagino: Un lindo picnic en el Tigre, al lado del río, termo, mate compartido, medialunas, sanwiches de miga,siesta en la hamaca,...mucha risa, ....
¡¡¡pucha qué lindo vivir por allá !!!! ¡Qué envidia!!!
(Pero envidia sana) Algún día iremos a compartir con uds. una tarde como aquélla, ( pero sin subirme a la hamaca.)